Agustinos en León

Tras la desamortización de Mendizábal, una vez restaurada la Provincia agustiniana de Castilla en 1881, fue cuando volvieron los agustinos a León, instalándose  en Valencia de Don Juan para abrir un colegio que contribuyera a paliar la carencia de instrucción en la juventud de la región. Desde su fundación, este colegio siempre tuvo un gran prestigio y estima entre quienes se educaron en sus aulas.

A primeros de siglo, se procedió a fundar el Colegio Nuestra Madre del Buen Consejo, en la ciudad de León, el 20 de junio de 1901.

El “Ensanche”, lugar en que estaba ubicado el colegio y la parroquia de los Agustinos de León, de ser un lugar ubicado en las afueras de la ciudad,  pasó a formar parte del centro urbano. Total que aquel Colegio antes espacioso y libre, se encontró asfixiado entre  la contaminación acústica y ambiental, el interés de muchos vecinos por buscar espacios de ocio y de negocio más amplios, la expropiación de las huertas y campos de deportes, el desfase de aulas y patios y un extenso etcétera. Todas estas y otras  circunstancias sumadas,  motivaron a los agustinos a trasladarse a la actual sede en la Avda. Agustinos de León, en las proximidades de Trobajo del Camino.

El Seminario Santo Tomás de Villanueva comenzó su actividad el día 10 de enero de 1968, recibiendo a la Comunidad y seminaristas del Seminario Menor de Mayorga de Campos (Valladolid). A partir del curso siguiente, 1969–1970, se comenzó también a admitir alumnos externos; en su mayoría procedentes de Trobajo del Camino y pueblos circundantes. El reconocimiento oficial como “Centro no estatal de Educación General Básica con capacidad para 33 unidades y 1.320 puestos escolares, constituidos por los edificios situados en la calle San Agustín, 2 y Carretera de Alfageme” es del 18 de septiembre de 1973.

A comienzos del curso 1976–77, el Colegio Nuestra Madre del Buen Consejo comenzó a desarrollar todas sus actividades en la sede de la Carretera Alfageme, 12. La propiedad de la calle San Agustín había sido vendida y comenzaba de modo urgente, su demolición. El número de alumnos se incrementó en 161, llegando a ser de 1.264; – el mayor de todos los cursos anteriores –, acallando las voces agoreras que vaticinaban un cierto cataclismo debido a la necesidad de transporte para trasladarse al Colegio. En el curso 1983–1984 el número de alumnos subió hasta 1.389,  la estadística más alta en toda la historia del Colegio desde su fundación hasta nuestros días.

A lo largo de su historia los Agustinos han sabido adaptarse las necesidades educativas de cada época, habiendo salido de sus aulas algunas de las más ilustres personalidades de la sociedad a nivel de León, e incluso  a nivel nacional.

Hoy en día, el Colegio Nuestra Madre del Buen Consejo, sabedor de los retos a los que se enfrenta la sociedad actual, ha acomodado su sistema educativo para ofrecer la educación de calidad que requieren las familias que confían en nosotros. Por ello, actualmente la Institución se ha convertido en una de las más prestigiosas de cuantas se pueden encontrar en  todo el área geográfica que comprende.